7.4.07

Español über alles

"Un Congreso como éste debe ayudarnos a recuperar nuestro orgullo, nuestra identidad", dijo y añadió: "No hay lengua ni cultura que esté por encima de nosotros. Ni lo estuvo, ni lo está, ni lo estará". (César Antonio Molina, director del Instituto Cervantes. Cita de El País)

¿Qué razones se pueden tener para estar orgulloso de la propia lengua?
¿Orgulloso del trabajo que me costó adquirirla?
¿Orgulloso del trabajo que realizo día a día para conocerla, escribirla, leerla cada vez mejor?
¿Orgulloso de que sea "la mía", de que "me pertenezca"?
¿Orgulloso de que, después de aprender un número considerable de otras lenguas, me siga pareciendo la mejor?
Si se trata de mi lengua "materna", ¿puedo estar orgulloso de ella igual que lo estoy de mi madre?
¿Puedo estar orgulloso de mi lengua como de cualquier otra de mis cualidades físicas o psíquicas?

Si ninguna lengua ni cultura estuvo, está ni estará por encima de nosotros ¿es que somos nosotros los que estamos encima?
¿Estamos con todas las otras lenguas en un mismo nivel y convivimos armónica y respetuosamente y por eso estamos orgullosos?
¿Estamos orgullosos de todas las variedades nacionales, regionales, sociales, etc. de nuestro idioma?, es decir; ¿No hay lengua ni cultura dentro de mi idioma que este por encima o debajo de otra?
¿"Orgullo" e "identidad" se parecen tanto como para separarlas sólo con una coma?
¿Se identifica un catalán con un rioplatense? ¿Uno de Toledo con un hispano de Nueva York? ¿Un inmigrante ecuatoriano con su jefe de Madrid? ¿Un indio y un gitano?
¿Puede el mismo idioma ayudar a recuperar el orgullo a todos los anteriormente mencionados?
¿Dónde perdió cada uno su orgullo?

1 comentario:

Josep dijo...

David, enhorabuena por tu reflexión. Ciertamente, las palabras de Molina, tan categóricas, sobre la supuesta supremacía de su idioma dan miedo. "... ni lo estará."